Por qué Deberías Aprender un Idioma Extranjero

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El inglés es el idioma más hablado del mundo. Si tu idioma nativo es otro (español, hindi, ruso, lo que sea) probablemente hayas estudiado inglés desde la infancia. Lograr un inglés fluido te permite acceder a mejores trabajos, hace que viajar sea mucho más fácil y por qué no, es un boleto para continuar tus estudios en el exterior. Estudiar inglés no se cuestiona, se asume que tarde o temprano dará sus frutos.

Pero, ¿qué pasa con los que nacieron hablando inglés? Si empleamos un pensamiento inverso, podríamos llegar a la conclusión de que aprender un idioma extranjero para los angloparlantes nativos es solo una pérdida de tiempo y dinero. ¿Pero es verdad? No lo creo. Incluso para ellos aprender un idioma extranjero tiene muchas ventajas. Para empezar, hay muchos trabajos a los que un angloparlante nativo puede aspirar en las áreas de salud, educación, negocios internacionales, turismo, seguridad nacional y trabajo social -entre otros- donde poder hablar un segundo idioma los convierte automáticamente en un candidato más atractivo y en un trabajador mejor pagado. Pero no es sólo eso.

Aprender un idioma extranjero le proporcionará a cualquier persona beneficios que harán que la inversión valga la pena, sin importar qué idioma se hable en casa, qué edad tenga o cuáles sean sus preferencias profesionales.

Va a estimular tu cerebro

Cuando estás aprendiendo una lengua extranjera no podés evitar comparar, encontrar similitudes y diferencias y establecer todo tipo de relaciones entre tu lengua materna y la (o las) que estás aprendiendo.

Algunas lenguas dan género a los objetos y otras no, y muy a menudo los géneros asignados son diferentes de una lengua a otra (“the car”, neutro en inglés, es “el coche” masc. en español, y “la voiture” fem. en francés). Algunos idiomas usan una palabra para nombrar cosas muy diferentes y su significado está relacionado con el contexto (“manzana” en español por lo general se refiere a la fruta, pero el significado cambia si estamos hablando de un vecindario, por ejemplo). Necesitás adaptar tu forma de pensar sobre las cosas.

Estudios demuestran que usar tu cerebro de esta manera te permite enfocarte más y ser más perceptivo de tu entorno, aumenta las probabilidades de un mejor desempeño en los exámenes y de que seas más eficiente recordando listas o secuencias. Te vuelves más creativo mientras se amplían tus habilidades para resolver problemas: estás pensando constantemente entre dos mundos y sin darte cuenta estás tomando decisiones a cada instante sobre qué palabra usar o cómo adaptar las reglas gramaticales que conocés para la frase que querés construir en el nuevo idioma.

Retrasará el envejecimiento neuronal

Ya sabemos que los niños aprenden idiomas extranjeros con gran facilidad y que cuanto antes comiencen, más probabilidades tienen de hablar el nuevo idioma como lo haría un nativo. Para mí no hay dudas al respecto, porque la prueba de ello la tengo en casa: mis hijos aprendieron a hablar inglés por inmersión cuando nos mudamos a Estados Unidos durante su segundo grado, hace tres años. Seis meses más tarde, no le dijeron a nadie en su campamento de verano que no hablaban inglés: no hubo necesidad! Al año siguiente cumplieron con todos los requisitos para salir del programa de Inglés como Segundo Idioma en su escuela. Hoy en día, las personas que los escuchan hablar en inglés se sorprenden cuando les menciono que su lengua materna es, en realidad, el español.

Pero ¿qué pasa entonces con los adultos a la hora de aprender un idioma extranjero? Si sos un adulto, incluso un adulto mayor, igualmente podés obtener increíbles beneficios de aprender un idioma extranjero, y lo mejor de todo es que no necesitás aprender a hablar con fluidez para evitar de manera más eficaz el deterioro cognitivo: ¡sólo tenés que intentarlo!

Un estudio científico, cuyo propósito fue determinar la asociación entre el bilingüismo y la edad de inicio de la demencia, mostró que los pacientes bilingües desarrollaron demencia 4.5 años más tarde que los monolingües. No es la buena memoria, sino la atención a los detalles lo que juega un papel más importante en los efectos retardadores de la demencia: no son los resultados, sino el proceso, lo que te beneficia.

Va a profundizar tus conexiones y ampliar tu visión del mundo.

Poder comunicarte en la lengua materna de otras personas profundizará tu conexión y comprensión de ellas. Vas a ampliar tus conocimientos interculturales, ya que diferentes palabras, metáforas y enfoques, no sólo dan cuenta sobre el idioma sino también, y lo que es más importante aún, informan sobre la cultura y las personas detrás de ese idioma.

Rudolf Steiner, fundador de la Pedagogía Waldorf, creía que aprender un idioma extranjero era crucial en educación. En sus propias palabras “Cada lengua nos penetra de manera diferente y revela la naturaleza humana de manera diferente, por eso debemos complementar el efecto de la lengua materna con otras lenguas” para tener una perspectiva más integral y finalmente desarrollarnos como un ser humano completo. 


La empatía mejora al aprender un idioma extranjero, ya que es más probable que consideres la perspectiva de otra persona si te es posible comprenderla mejor. Eso lo demostró en particular Katherine Kinzler, profesora de Psicología de la Universidad de Chicago, en un estudio realizado con niños monolingües y bilingües de entre 4 y 6 años. En su nuevo libro “Como lo dices”, propone una teoría muy interesante sobre cómo el lenguaje -y aprender uno nuevo- podría ayudarnos a superar nuestras divisiones sociales más profundas. ¿No sería genial?

Por último, ¿por qué no intentarlo?

No es necesario que logres hablar un idioma extranjero con fluidez, el sólo hecho de tratar de aprenderlo mejorará tus habilidades cognitivas y sociales y retrasará el envejecimiento.

Hoy en día hay muchas aplicaciones para aprender idiomas a un click de distancia: algunas de ellas con versiones gratuitas como Duolingo y otras pagas, como Mango Languages -pero si tenés la tarjeta de la Biblioteca Pública de Wichita podés acceder al contenido completo de manera gratuita. Según los expertos que apoyan la teoría del microaprendizaje, solo necesitarás entre 5 y 15 minutos al día para aprender un nuevo idioma a través de un dispositivo móvil. Si querés llevarlo al próximo nivel, ahora es más fácil que nunca estar en contacto con nativos de todo el mundo interesados en lecciones de intercambio a través de las múltiples herramientas de comunicación disponibles.

Entonces, ¿qué estás esperando para empezar a estudiar un idioma extranjero? Animate a intentarlo!